Es increíble que un país cómo España, que necesita empresas innovadoras, exportadoras e inversoras en I+D para modificar su modelo económico, ponga en peligro uno de los pocos sectores en los que es un líder mundial. La falta de un nuevo marco regulatorio que fije las reglas del juego más allá de 2012 está poniendo en jaque al sector eólico.

Fuente: EL ECONOMISTA

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