El año que termina lo hace con un cierto sabor agridulce para los eólicos. Si las empresas lo empezaron en plena digestión de los efectos de la Reforma Energética, lo acaban con algunas buenas noticias encima de la mesa que podrían indicar la senda de una nueva etapa para el sector. Todo ello, con las elecciones generales cómo telón de fondo.

Fuente: ENERGÉTICA XXI

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