La localidad navarra de Eslava ya cuenta con la torre eólica más alta de España. Ayer, 3 de septiembre, se completó la maniobra de “auto-izado” de esta torre de 160 metros de altura, diseñada por la empresa navarra Nabrawind Technologies y participada por la sociedad pública Sodena.

El objetivo de este proyecto, según Nabrawind, es validar en un prototipo real un novedoso diseño de torre y su proceso de montaje, que prescinde de las grúas de gran tamaño y coste empleadas en la actualidad. Una vez montado, el prototipo servirá para realizar un “ensayo de fatiga”, que consiste en reproducir en 6 meses la vida real que soportaría el aparato durante 25 años de funcionamiento y de este modo validar su durabilidad. Esto se consigue mediante un sistema que genera cargas en la parte superior de la instalación, haciéndola oscilar de manera controlada para simular de forma acelerada la situación de la torre con el aerogenerador en funcionamiento.

Este método de ensayo, nunca realizado hasta la fecha en una torre eólica, se ha concebido en el proyecto NEVA, realizado en colaboración con CENER y financiado con fondos FEDER a través del Ministerio de Economía y Competitividad.

La torre diseñada por Nabrawind alcanzará una altura de buje de 160 metros en total. Concretamente, la torre estará dividida en dos segmentos: una estructura recta de tres columnas, de 86 metros, diseñada y patentada por Nabrawind, y una torre convencional, colocada encima de la estructura anterior, de 71 metros.

La principal peculiaridad de Nabralift (nombre comercial de la estructura diseñada por Nabrawind) radica en su sistema de montaje, un novedoso proceso de auto-izado mediante dispositivos hidráulicos en el suelo, patentado por esta empresa navarra, que permite elevar la torre completa introduciendo módulos por la parte inferior. Este sistema supone un gran avance para la logística del transporte y montaje de la torre, ya que al estar compuesta por elementos de menor tamaño no requiere ni camiones ni grúas especiales. Esta solución tecnológica supone un ahorro de costes respecto a las torres convencionales de hasta un 15-20% en función de la altura y potencia del aerogenerador. Y, por último, porque se instala sobre una cimentación de tres zapatas, lo que reduce el consumo de hormigón en un 30-40% frente a las torres actuales.

La necesidad de fabricar torres más altas que las convencionales surge por la saturación que existe en la actualidad de los emplazamientos más atractivos. Esto obliga a desarrollar parques eólicos en lugares donde el viento está a mayores cotas de altura y, por lo tanto, las torres deben tener más metros para alcanzar esas cotas.

La segunda torre más alta del mundo
La torre eólica de Eslava será la más alta de España y la segunda del mundo, tan solo por detrás de un aerogenerador construido por la empresa alemana Max Bögl Wind AG. La torre, ubicada en Gaildorf (Alemania), tiene una altura de 178 metros y sumando las dimensiones de las aspas llega hasta los 246,5 metros. El diámetro que forman las aspas al rotar es de 137 metros. Para hacerse una idea, la Torre de Cristal -el edificio más alto de Madrid- tiene 249 metros de altura y la Torre Eiffel, 300 metros.

Fuente: Nabrawind