España es líder europeo en energía eólica, pero aún no ha comenzado el desarrollo comercial en eólica marina. El Gobierno español ha cerrado recientemente la consulta pública para la primera Hoja de Ruta de eólica marina de España, un hito clave en el camino hacia los primeros parques eólicos marinos comerciales de nuestro país.

Con la Consulta Pública sobre el Borrador de la Hoja de Ruta para el desarrollo de la Eólica Marina y de las Energías del Mar en España, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) está duplicando sus ambiciones en eólica offshore. El borrador de la Hoja de Ruta propone un objetivo de hasta 3 GW de eólica marina en España para 2030. Para hacerlo realidad, destina al menos 200 millones de euros a la investigación y desarrollo en tecnologías eólicas marinas.

España cuenta en la actualidad con 27 GW de potencia eólica instalada. Se trata de la segunda mayor cantidad en Europa, justo después de Alemania. Más de 21.000 aerogeneradores en todo el país generan el 22% del consumo eléctrico total de España. La industria eólica se ha convertido en una pieza clave para permitir la recuperación ecológica de España de la pandemia del COVID-19. Hoy 30.000 españoles trabajan en este sector y la mayoría de ellos en eólica terrestre, ya que representa el 99% de las instalaciones eólicas en España hasta el momento.

El país aún no ha iniciado el desarrollo eólico marino comercial. Las actividades de eólica marina en España se han limitado hasta ahora a proyectos piloto. Las Islas Canarias albergan actualmente el único aerogenerador marino español. SAITEC y RWE completaron recientemente la instalación del prototipo BlueSATH en Santander. En 2019 Enerocean probó el prototipo Wind2Power, un diseño pionero de plataforma flotante de 2 turbinas, en el sitio de pruebas de PLOCAN (Islas Canarias) durante un año. La tecnología PivotBuoy desarrollada por un consorcio liderado por X1 Wind se probará en las Islas Canarias también. Y el proyecto DemoSATH flotante de 2 MW frente a las costas de Bilbao está en trámite para 2022.

La Asociación Empresarial Eólica (AEE) y WindEurope dan la bienvenida a la Hoja de Ruta de la energía eólica marina de España. Incluye información sobre el futuro marco regulatorio de la eólica marina, en particular el sistema de remuneración, los procedimientos administrativos, la ordenación del espacio marítimo y el régimen de conexión a la red. El único elemento que falta es la visibilidad en futuras subastas de proyectos eólicos marinos a escala comercial.

España necesita una sólida cartera de proyectos para aumentar el desarrollo de la eólica marina y el mecanismo adecuado de estabilización de ingresos para impulsar la implementación. “El modelo de ‘Contrato por Diferencia’ ha demostrado sus beneficios en Reino Unido, Dinamarca y otros lugares. Es barato para los gobiernos y los consumidores de electricidad. Los gobiernos no solo pagan, también se les devuelve”, indican desde WindEurope.

WindEurope y AEE estiman que se podrán instalar al menos 3 GW de energía eólica marina en aguas españolas de aquí a 2030; en su mayoría de eólica flotante debido a las características de las aguas profundas alrededor de la Península Ibérica. Es probable que las Islas Canarias se conviertan en un centro para el desarrollo temprano de la energía eólica marina en España. La Estrategia Energética de las Islas Canarias tiene como objetivo desarrollar 310 MW de energía eólica marina flotante para 2025. Una primera subasta de energía eólica marina flotante para zonas alrededor de las islas podría tener lugar el próximo año.

Pero la eólica marina no se limitará a las Islas Canarias. El Plan de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM), que se aprobará a finales de 2021, asigna cerca de 8.000 km2 de espacio marítimo para el potencial uso de la energía eólica marina. Identifica cinco regiones de potencial desarrollo: Noratlántica y Sudatlántica (Océano Atlántico), Estrecho y Alborán y Levantino-Balear (Mediterráneo) y Canaria (alrededor de las Islas Canarias).

En teoría, estas zonas podrían albergar hasta 24 GW de energía eólica. Pero el desarrollo de la eólica no es el único uso futuro de estas zonas. Otras actividades como la defensa, el transporte marítimo, la investigación, la extracción, la pesca y la acuicultura o la protección del medio ambiente también se llevarán a cabo en los 8.000 km2 de espacio marítimo asignados. España puede extraer lecciones de otros países de la UE para establecer una feliz convivencia entre la eólica marina y estos otros usos del mar. Ciertas formas de pesca y acuicultura, por ejemplo, pueden tener lugar dentro y alrededor de los parques eólicos.

La hoja de ruta final de la energía eólica marina tendrá que definir el papel y la responsabilidad de los operadores de sistemas de transmisión en la integración de la red eólica marina. En principio Red Eléctrica de España debería planificar el transporte de esta electricidad. Pero el borrador de la Hoja de Ruta de la energía eólica marina no explica suficientemente cómo la planificación de la energía eólica marina se vinculará a los planes nacionales periódicos de desarrollo de la red. Quedan otras dudas en torno a la capacidad de los puertos de España para entregar la expansión prevista de la energía eólica marina.