Un tercio de las energías renovables que se adjudicaron en enero en la subasta del Ministerio de Transición Ecológica corresponden a megawatios eólicos. Esta tecnología será la primera del mix eléctrico en potencia y producción en los próximos años. Es una buena noticia para España y para Galicia, territorio pionero en implementar esta fuente limpia y sostenible a partir del viento. Un análisis de Manuel Pazo, Presidente de la Asociación Eólica de Galicia.

Vivimos tiempos inciertos y cansinos. La tercera ola pandémica ha provocado una mella terrible en el sector servicios y la cultura. A pesar de las diferencias o contradicciones que observamos entre expertos y gestores sanitarios, autoridades nacionales y autonómicas, debemos cumplir rigurosamente con lo que se nos exige y recomienda desde las Administraciones Públicas. El sentido común y la prevención se me antojan más importantes que nunca para protegernos del maldito coronavirus. Un año después todos tenemos en nuestro entorno personas que han pasado la covid o no la han superado.

Dicho esto, no podemos parar ni individual ni colectivamente. El sol sale cada mañana y los días crecen. Y tenemos que vivir. Habíamos pensado que transcurrido el año 2020 la pesadilla quedaría atrás, pero lamentablemente no fue así. Por tanto, no hay otra que levantarse cada mañana y tirar de la economía, especialmente los que tenemos la fortuna de tener un trabajo productivo. Acomodemos nuestros modos y rutinas, sujetos a la obligada prevención, y trabajemos unos y otros, a los diferentes sectores de actividad me refiero, incorporando diseños y tareas innovadoras en el marco de la digitalización y la sostenibilidad. Dos premisas innegociables, tan urgentes como imprescindibles y en las que la UE está invirtiendo fondos multimillonarios.

Un tercio de las energías renovables que se acaban de adjudicar en la subasta del Ministerio de Transición Ecológica corresponden a megawatios eólicos. Esta tecnología será la primera del mix eléctrico en potencia y producción en los próximos años. Es una buena noticia para España y para Galicia, territorio donde fuimos pioneros en implementar esta fuente limpia y sostenible a partir del viento. Tras el cierre del carbón, solo cabe mirar ya a las energías verdes, que además atraerán fuertes inversiones y crearán empleo estable y de calidad. Con una decidida apuesta por el medio rural, nuestro sector quiere ser parte de la solución. Y hacemos votos para volver a respirar sin mascarilla.