Los objetivos de descarbonización a los que España se ha comprometido son claros: en 2050 las emisiones de gases de efecto invernadero deben ser entre un 80% y un 95% más bajas que en 1990. Ya para 2030, el compromiso europeo se sitúa en lograr una reducción del 55%. Hoy en día, la electrificación es una vía imprescindible y urgente para avanzar hacia estos objetivos, quizás la única solución que nos va a permitir avanzar al ritmo adecuado para poder alcanzarlos en el tiempo requerido.
Fuente: EL PERIÓDICO DE LA ENERGÍA
