La reciente aprobación del Real Decreto-Ley 1/2012, en el que se ha introducido una moratoria a los proyectos eólicos no registrados, ha tenido un efecto colateral inesperado: el cierre del registro para 600 MW en las Islas Canarias, cuando, hasta la fecha sólo se habían inscrito unos 30 MW.
Fuente: TECNO AMBIENTE
