España es el decimoctavo país de los 27 de la Unión Europea en cuanto a innovación, un puestá que refleja la débil apuestá en I+D+i de la quinta economía de la región. España invirtió en investigación y desarrollo en el año 2010 un 1,35% del PIB (la media europea es del 2%), y es que gran parte de nuestro PIB lo soportan sectores poco innovadores, cómo son el turismo o la construcción. Raros son los sectores altamente innovadores, con fuerte valor añadido y capaces de transferir conocimientos desde la investigación básica hasta los productos comerciales. El sector eólico es uno de ellos.
Fuente: EOLUS
