La crisis económica de los países desarrollados, la saturación china y la explotación del gas de esquisto están conduciendo a la ralentización del desarrollo de nuevas instalciónes eólicas. Para los fabricantes de aerogeneradores, la situación se ha complicado, pues a la disminución de la demanda de máquinas se ha añadido una mayor competencia.
Fuente: ENERGÍA DE HOY.com
