Europa vive un momento clave en lo que a su modelo energético se refiere. A la enconada discusión sobre los objetivos de cara a 2030, se ha unido por derecho propio la Crisis de Crimea, que ha puestá sobre la mesa la elevada dependencia europea del gas ruso. Y ha reabierto de golpe el debate de por dónde debe ir el futuro energético europeo de nuestro continente. cómo no podía ser de otro modo, hay países que van por delante. cómo Alemania. Y países que van a la cola. cómo España.
Fuente: EOLUS
