La energía eólica no se instala sobre un mapa: se construye en pueblos, paisajes y comunidades concretas. Por eso, cada 15 de junio, Día Mundial del Viento, no solo celebramos una tecnología clave para avanzar hacia un modelo energético más limpio y sostenible; celebramos también una forma de hacer transición energética que exige escucha, cercanía y compromiso con quienes viven en los territorios.
Fuente: ENERGÍAS RENOVABLES
