EGA afirma que la energía eólica es esencial para el medio ambiente y la propia vida

8 de June de 2026

El Día Mundial del Medio Ambiente es una efeméride que no se concibe hoy sin la decisiva contribución de la energía eólica, en una coyuntura de creciente crisis climática e inestabilidad energética como consecuencia del contexto geopolítico global. Si añadimos la urgencia, dictada ya por la UE, de ir a una electrificación masiva de la economía, Galicia está llamada a convertirse en un gran polo industrial verde del Atlántico europeo. La tecnología del viento, un recurso constante en Galicia, genera electricidad limpia, sostenible y asequible tanto para las familias como para las industrias.

La energía eólica reduce notablemente la emisión de gases de efecto invernadero que provocan el aumento de la temperatura del planeta y el propio cambio climático. El año pasado generamos 8.609 GW/h, una producción que evitó 5 millones de toneladas de emisiones contaminantes. Es decir, la energía eólica generada en Galicia en 2025 equivale a retirar de la circulación a más de 1,5 millones de coches cada año. Por eso, avanzar en la implantación eólica es defender más y mejor el medio ambiente, así como el aire que respiramos.  

Pero, desgraciadamente, debemos recordar una vez más que Galicia todavía depende en un 70 % de combustibles fósiles: petróleo, gas y carbón. El territorio y la atmósfera gallegos siguen sufriendo este atentado cuando, por fortuna, tenemos un recurso en abundancia, la industria, el conocimiento y, muy pronto, infraestructuras logísticas de primer nivel con las inversiones anunciadas en los puertos gallegos. En otras palabras, tenemos mucho margen para crecer y ser independientes desde el punto de vista energético, progresando hacia un país limpio, seguro y saludable. La propia OMS acaba de advertir que el mundo no está preparado para otra pandemia, “que llegará, y que la inacción mata”, concluye. Y a nadie se le escapa que la energía es esencial para la propia vida.

Además, el sector trabaja en el diseño de turbinas completamente reciclables, como las palas de los aerogeneradores, que ya son reutilizables; y hay talleres que arreglan toda clase de componentes, como cajas de cambios, ejes principales, rodamientos, bujes… prologando su vida útil. El compromiso con la economía circular es total, porque alrededor del 83 % de los elementos que integran las máquinas tienen una nueva vida. Y acabará siendo el 100 %.