- La compañía de origen británico implantada en España desde 2022 sigue desplegando su modelo de beneficio compartido en el que la energía renovable va de la mano del desarrollo rural.
- El modelo de SSE busca asentar la figura del “vecino eólico” a través de compromisos como la participación en la cultura y el sistema educativo de los territorios donde se implantan sus proyectos. Una forma de trabajar que responde a un reto sectorial de primer nivel
SSE en España ha celebrado junto a los vecinos y vecinas de Pancrudo el Festival El Gaire, en Aragón. El respaldo de esta compañía a este evento cultural a través del patrocinio es, para SSE, una palanca real que dinamiza la economía local y llena los comercios y la hostelería, además de dar a la comarca la visibilidad que merece.
Con esta iniciativa, la empresa quiere demostrar su visión de que “ser un buen vecino va mucho más allá de generar energía limpia; es ser parte activa en la vida de las comunidades donde está presente”.
Pancrudo es un pequeño municipio aragonés de apenas 90 habitantes que, gracias a este festival de artes escénicas, ha vivido unos días de intensa actividad cultural y artística.
“Gracias al Festival El Gaire, que apoyamos desde SSE, la localidad de Pancrudo multiplica su población. En esta edición han participado más de 4000 personas. Es hostelería local que se llena. Una economía dormida que despierta unos días y deja rastro. ¿Tiene eso que ver con la energía eólica? Sí. Tiene que ver con la idea de que un proyecto renovable no es solo una instalación industrial. Es un vecino. Y los vecinos buenos participan de la vida del lugar donde viven”, ha asegurado Roger Pasola, director de Regulación y Relaciones Institucionales de SSE.
Sin embargo, el compromiso de la compañía con el territorio comienza mucho antes de que los aerogeneradores empiecen a girar. Tal y como explica Pasola: “El beneficio compartido no empieza cuando el parque está funcionando. Empieza antes, durante la construcción”. En este sentido, la empresa prioriza anclar la cadena de valor al territorio con el objetivo de marcar una diferencia sustancial en este tipo de comarcas donde la economía gira tradicionalmente en torno a la ganadería extensiva y el cereal. “Hay una cadena de valor entera que puede anclarse al territorio o puede aterrizar de fuera y marcharse sin dejar nada. Nosotros elegimos lo primero. Con Nordex como fabricante, con empresas como EMIPESA, ECAY o los Hermanos de Pablo contratando trabajo local, procurando que el dinero que mueve la construcción de un parque eólico circule también por los comercios, los talleres y los servicios de los pueblos de alrededor.
Pero hay más. Hemos estructurado esquemas de reducción de facturas eléctricas para los habitantes de los municipios donde operamos, trabajando en una ordenanza municipal, en una convocatoria y con justificantes que permitan hacerlo realidad. Porque uno de los argumentos más razonables que te puede plantear un vecino es este: “llevais años diciéndonos que la energía renovable va a abaratar la luz, y mi factura no ha bajado”. Eso tiene respuesta. Pero la respuesta no puede ser solo un discurso sobre la transición energética.”
Para SSE, los proyectos deben nacer desde su diseño con una clara vocación de retorno a la comunidad. Por ello, la compañía estructura esquemas para la reducción de las facturas eléctricas de los habitantes de estos municipios, desde proyectos de autoconsumo con esquemas algo más sofisticados para beneficiar al conjunto de la población, hasta diseñando ordenanzas municipales y convocatorias que permitan materializar este ahorro a los vecinos.
La educación y la formación también juega un plan importante para brindar oportunidad a la población local de asentarse en el territorio. SSE participa activamente con los colegios de la zona a través de la historia ilustrada “Elena y la Energía Infinita”, y está llegando acuerdos con los centros de formación profesional de las zonas donde se implantan sus proyectos.
El modelo de SSE busca asentar la figura del “vecino eólico” a través de compromisos concretos. Una forma de trabajar que responde a un reto sectorial de primer nivel. “El sector renovable en España tiene un problema de percepción que no se resuelve solo con datos de capacidad instalada ni con argumentos sobre el precio del Megavatio. Se resuelve con presencia. Con consistencia. Con hacer lo mismo cuando nadie te mira que cuando hay cámaras delante”, reflexiona Pasola.
Con una vida útil proyectada de tres décadas para sus instalaciones, la visión de SSE se asienta en la permanencia. El objetivo final no es solo invertir, sino transformar el entorno, consolidando el papel de la empresa como un vecino leal que cumple, participa y se queda.

Una de las actuaciones en el Escenario Principal del Festival

Participación de los responsables de desarrollo y construcción de SSE en el Festival.

