La relación entre los proyectos eólicos y el territorio en el que se implantan ha adquirido una dimensión estratégica en el actual contexto de transición energética. La evolución normativa reciente, tanto en el ámbito estatal como europeo, refleja una creciente atención hacia aquellos mecanismos que refuerzan la integración socioeconómica de las instalaciones, más allá de los parámetros puramente técnicos o económicos.
Entre estos mecanismos, la participación económica de la ciudadanía comienza a consolidarse como un instrumento estructural. No únicamente como herramienta voluntaria o reputacional, sino como elemento que empieza a incorporarse de forma explícita en consultas públicas, criterios de adjudicación y convocatorias de ayudas.
Desde Fundeen abordamos las principales novedades regulatorias, tendencias sectoriales y experiencias vinculadas a la relación entre eólica y territorio, con especial atención a los mecanismos de integración y participación económica.
Eólica marina: una ventana regulatoria relevante
El pasado 24 de febrero finalizó el plazo de la consulta pública previa impulsada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para definir las bases del primer procedimiento de concurrencia competitiva de eólica marina en España.
Con este paso, el Ministerio avanza en el diseño de la futura subasta, en línea con los objetivos del PNIEC y la Hoja de Ruta que contemplan entre 1 y 3 GW instalados antes de 2030.
Entre las cuestiones planteadas en la consulta figura expresamente la posibilidad de incorporar mecanismos de inversión ciudadana en los proyectos, de modo que tanto la inversión como los retornos puedan ser participados.
La inclusión de esta cuestión se enmarca en el actual contexto regulatorio, que permite que hasta un 30 % de los criterios en procedimientos competitivos tenga carácter no económico. En este sentido, variables vinculadas al impacto territorial, la cadena de valor o el apoyo social podrían formar parte del bloque evaluable en la futura Orden.
En el ámbito europeo, la participación económica de la ciudadanía ya se ha integrado en distintos marcos regulatorios y proyectos, incluidos algunos de carácter marino.
En Países Bajos, por ejemplo, el parque eólico Windpark Fryslân —uno de los mayores desarrollos en aguas interiores de Europa— incorporó financiación participativa local, movilizando decenas de millones de euros entre ciudadanos próximos al proyecto. En Francia, donde la financiación participativa forma parte habitual del ecosistema de subastas renovables, la recaudación ciudadana en proyectos energéticos ha alcanzado cifras relevantes en los últimos ejercicios, consolidando este instrumento como complemento estable a la financiación tradicional.
Estos precedentes muestran que la participación ciudadana no sustituye los modelos financieros convencionales, pero sí puede integrarse como mecanismo de alineamiento territorial en proyectos de gran escala.
La concreción de estos criterios en el diseño final de la subasta marcará el alcance real que podrá tener la integración socioeconómica en los proyectos de eólica marina en España. Con la consulta ya cerrada, el sector queda ahora pendiente de su desarrollo definitivo.
Repotenciación circular: consolidación del criterio de participación
También en febrero se cerró el plazo de presentación de solicitudes de la nueva convocatoria del programa de Repotenciación Circular, dotada con 292 millones de euros procedentes de fondos NextGenerationEU.
En el ámbito de los criterios de valoración, se mantiene el esquema ya aplicado en la edición anterior. Dentro del bloque de externalidades positivas, se mantiene el criterio relativo a proyectos con mecanismos de participación ciudadana, con una ponderación máxima de 5 puntos.
En el caso de la repotenciación, donde se actúa sobre instalaciones con implantación territorial consolidada, estos mecanismos pueden contribuir a reforzar el vínculo histórico entre parque y entorno en el momento de su modernización
Al mismo tiempo, la convocatoria no impone un modelo único ni establece porcentajes obligatorios de participación. Sí exige, no obstante, acreditación documental y la identificación de la entidad jurídica que canaliza la inversión, lo que introduce claridad en la evaluación y evita formulaciones genéricas.
Participación voluntaria en proyectos eólicos emblemáticos
Durante este mes también se ha conocido que el histórico parque eólico de Labraza, en el País Vasco, prevé incorporar fórmulas de participación ciudadana en su desarrollo.
Más allá del caso concreto, este tipo de iniciativas refleja una evolución progresiva en la estrategia de proyecto. La participación deja de asociarse exclusivamente a exigencias regulatorias o a convocatorias específicas para integrarse, en determinados casos, como decisión voluntaria dentro del planteamiento global del activo.
En territorios con elevada sensibilidad hacia el despliegue renovable, la posibilidad de que residentes del entorno participen en los retornos económicos introduce un elemento adicional de alineamiento entre promotor y comunidad local.
Una tendencia que se consolida
La aparición recurrente de la inversión ciudadana en consultas públicas, convocatorias de ayudas y marcos regulatorios autonómicos indica una transición conceptual: la integración socioeconómica pasa a considerarse un elemento estructural del diseño de proyectos.
España afronta simultáneamente el despliegue de nuevas tecnologías, como la eólica marina, y la modernización de parques existentes mediante repotenciación. En ambos frentes, la relación con el territorio y la distribución de beneficios adquieren un carácter estratégico.
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